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Recopilación de links que podrían interesarte

Por Axel Marazzi


Canción de la semana: High – María Becerra

1. Encontrar paz en la monotonía

Hace unos días que vengo hablando con varios amigos sobre cómo me siento en esta época de aislamiento. Les decía que leo y escucho constantemente, sobre todo a través de Twitter e Instagram, personas sufriendo mucho por no poder salir de sus hogares. Y les contaba que sé que el raro soy yo, pero que me siento particularmente bien. Encontré, en la capacidad de organizar casi al máximo mi rutina, un orden que me hace sentir muy bien. Mis días, al menos de lunes a viernes, son increíblemente monótonos. Y no lo digo de manera negativa. Hablo de una monotonía que me genera bastante paz.

Mis días suelen ser así. Me levanto entre las 6.30 y 6.45, preparo mate o café y me siento en la computadora a trabajar. No suelo almorzar, corto a las 14 y un ratito después me acuesto a dormitar entre 30 y 60 minutos, dependiendo si tengo que seguir trabajando por la tarde noche o no. Me despierto, miro los mensajes que me llegaron en ese tiempo, hago fiaca, me levanto y hago ejercicio. Lleno la bañera casi todos los días para bañarme (y cada vez que lo hago me siento mal por estar gastando tanta agua, pero me doy el gusto considerado que no tengo claro si la humanidad se va a extinguir en los próximos meses) y me quedo adentro alrededor de una hora mientras scrolleo por redes sociales. Salgo, leo un rato, agarro la computadora, hablo con amigos, familiares o veo una serie, ceno y me voy a dormir.

Los sábados y domingos, y lo digo sin vergüenza en absoluto, estoy casi todo el tiempo entre la cama y la cocina. Los fines de semana se reducen a comer, dormir, ver series, leer, jugar videojuegos, y beber. A la noche o me quedo jugando hasta la madrugada al Dota o hago videollamadas con amigos para charlar. Suelen cortarse de la misma manera: todos nos quedamos callados haciendo otras cosas, pero con las cámaras prendidas. Es una especie de compañía extraña. Estamos ahí, pero sin hacer nada más que mirar Reddit, Twitter o Instagram en nuestros celulares. Uno bosteza, dice que se va, uno lo bardea por eso, pero todo se va diluyendo hasta que nos vamos a dormir y arranca otra semana de monotonía.

Quizás empiece a cansarse en un tiempo, quizás mi límite esté un poco más lejos que el de la mayoría. O quizás no y siga mi vida monótona y tranquila, extrañando mucho a muchas personas, pero sintiéndome bastante bien.


2. Xi Jinping, el ganador de la pandemia

Hace solo algunos meses hubiéramos imaginado que Xi Jinping, líder del Partido Comunista de China, saldría de esta crisis fuertemente golpeado. Hoy, tiempo después, si se puede pensar al momento que estamos atravesando con ganadores y perdedores, diría que la crisis del coronavirus tiene a un gran vencedor y es Asia y, si todavía hacemos un poco más de foco dentro del continente, Xi es el campeón. Él no solo atravesó la crisis como un gran líder, sino que hoy, con varios países del mundo mirando el camino que atravesó China después de haber levantado del aislamiento en Wuhan, epicentro del coronavirus, y hasta esperando su ayuda, terminó saliendo todavía más fuerte. Está claro que falta y estoy seguro que enfrentará una gran ola de críticas porque no logró contener la pandemia y hasta haber incluso intentado silenciarla, pero no hay dudas que, ante un panorama desolador no solo de potencias europeas sino también de Estados Unidos, Xi y el Partido Comunista se posicionan como uno de los victoriosos.

Como dijo John Allen, de la Brookings Institution, los vencedores de la crisis de COVID-19 escribirán la historia. Y Xi luce como vencedor, al menos por ahora.

 

3. Bill Gates y el futuro de nuestra nueva normalidad

El tío Bill es una de las personas que más presente está en este momento de pandemia porque básicamente viene anunciando hace cinco años que lo que está pasando iba a pasar. Y no porque sea una especie de Nostradamus moderno, sino porque científicos expertos en el campo vienen haciéndolo hace todavía mucho más tiempo que él. Solo que nadie les da nunca bola a esos científicos y por eso él decidió tomar la posta. Adivinen qué. Tampoco nadie le dio pelota a él y por eso estamos donde estamos.

La cosa es que el fundador de Microsoft participó del podcast This is Working y habló en relación a, primero, cuándo estima que las cosas pueden empezar a “normalizarse” en Estados Unidos y, segundo, cómo será esa nueva normalidad que, obviamente, nada tiene que ver con cómo vivíamos hasta hace solo algunos meses: “Podemos empezar a abrirnos de alguna manera en Estados Unidos con suerte para principios de junio si las cosas van bien, pero no podremos hacer grandes reuniones ni llenar un restaurante”.

¿Y a la normalidad que conocíamos? ¿Volveremos? Sí, volveremos. Pero el tío Bill dice que no considera que vaya a ser así hasta que primero sea descubierta una vacuna y, segundo, esa vacuna sea aplicada en miles de millones de personas.
 

4. ¿Por qué escuchamos música nueva?

Hace años leí a alguien en Twitter que decía que a determinada edad dejamos de escuchar música nueva. Que desde ese momento lo único que hacíamos era volver a las viejas canciones o discos que nos hicieron felices hasta. Si bien es algo que no me pasa y constantemente estoy buscando de manera proactiva música que me guste, sorprenda y emocione, me crucé con un artículo en Pitchfork, de las revistas musicales más interesantes que hay dando vueltas, que me llamó mucho la atención. Se titula Why Do We Even Listen to New Music? y lo escribió Jeremy D. Larson. En él explica, y yo siento que tiene razón, que escuchar música nueva es complicado. No complicado como criar un pibe o estudiar física cuántica, pero sí es más difícil que escuchar música que ya sabemos que nos gusta. Es, probablemente, exponernos a algo que no vamos a disfrutar. Entonces, ¿para qué hacerlo? Además, lo lleva al plano científico. Cuando escuchamos temas que ya conocemos, que nos gustan, se libera dopamina en nuestro cerebro y ese neurotransmisor nos genera placer. Tiene lógica que la mayoría de las personas quieran volver a la felicidad de lo que ya conocen.

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5. Los sorrentinos, de Virginia Higa

Durante más de dos años fui todos los meses a un club de lectura donde solo leíamos a autores argentinos jóvenes. Era de esas personas que no solía leerlos por, iba a escribir prejuicio, pero era simple idiotez. Así que ese club de lectura, además de presentarme personas increíbles, también me abrió a un mundo precioso. Como era un club mensual y fui, como dije, más de dos años, se podría decir que tengo un panorama bastante extenso de los autores nacionales contemporáneos y ahora es curioso lo que me esta pasando, porque casi no puedo leer a otros autores que no cumplan dos condiciones: 1) sean argentinos y 2) sean contemporáneos. Digo casi porque sigo a algunos autores que me gustan mucho, como Houellebecq, por ejemplo, que cada vez que lanza un nuevo libro lo leo, pero en general no hago más que leer a argentinos.

Toda esta introducción fue para contar que esta semana terminé Los sorrentinos, de Virginia Higa, una novela que cuenta la historia de los Vespolini, una familia de migrantes que llegó a Mar del Plata desde Sorrento hace varias generaciones con una receta clave bajo el brazo: los sorrentinos. Ellos fueron los que inventaron el famoso plato de pastas que hoy es un clásico en todo el país. Si bien el clan Vespolini es el gran protagonista del libro, el centro de la familia es “El Chiche”, un hombre interesantísimo, lleno de mañas y quien es la cabeza de la familia por haberse convertido en el que maneja la trattoría. Es una novela cortita, de poco más de 150 páginas, donde pareciera que no sucede nada, pero que te atrapa mucho. Además, un plus: si decendés de una familia italiana, te hace sentir profundamente identificado.

Después de terminar Los sorrentinos, como suelo hacer habitualmente, pregunté en Twitter si tienen libros para recomendarme. Esta vez pedí cosas de, como se habrán imaginado, argentinos contemporáneos. Hubo muchísimas recomendaciones que quizás te interesen si andás con ganas de leer y no sabés qué.
 

6. Workspace, de Gary Hustwit

Todas las semanas Gary Hustwit, el creador de Rams, documental del que te hablé en la edición pasada de observando, está publicando gratis una de sus producciones. Empezó con Helvetica, siguió con Objectified, después con Urbanized, después con Rams y ahora liberó, hasta el 21 de este mes, Workplace.

En el documental la intención de Hustwit era hablar del pasado, del presente y del futuro las oficinas. Es probablemente el documental que hizo que más en sintonía está con lo que estamos viviendo y atravesando en la actualidad. Si bien toca la temática del home office, no de la manera que estamos viviendo hoy. En Workspace se muestra cómo se vienen pensando las oficinas hace tiempo, las innovaciones que hay alrededor de ellas y la experimentación que algunas empresas llevan a cabo. Es muy de first world problems y solo empresas que tienen resueltas todas las otras cosas –económiclas, mostly– se preocupan por cómo diseñar mejor sus oficinas, pero no deja de ser apasionante cómo el diseño y el espacio de los lugares donde trabajamos modifican la manera en la que lo hacemos.
 

7. Aries, de Gorillaz

Esta semana a nivel musical hubo muchas novedades interesantes –como el lanzamiento del nuevo disco de The Strokes, The New Abnormal– pero la más importante de todas –porque básicamente amo profundamente a Damon Albarn– es el lanzamiento de Aries, el nuevo single de Gorillaz.

Si no sabés quién es Albarn te cuento que de pendejo fue el líder de Blur y tiempo después creó Gorillaz junto a Jamie Hewlett. Albarn se encarga de la parte musical de la banda animada y Jamie Hewlett de la parte animada de la banda animada (oh, hello ACV).

La cosa es que en Aries colaboraron Peter Hook, de Joy Division y New Order –tranqui 120–, y Georgia, una cantante de dance pop de Reino Unido que hace poquito lanzó el disco Seeking Thrills. Aries es espectacular. Medio pop, con unos sintetizadores muy lindos y con un dejo de brit pop del bueno neworderezco –por eso calculo que le pidieron a Hook que participara– que emociona. Además la letra, pegadiza hasta los huesos, es única.

I’m standing on a beach in the distance
And even though you’re far away, can you see my red light?
It’s waiting to turn green
’Cause I feel so isolated without you
I can’t play a happy tune on my own, so stay by my side
High or low tide

 

8. Losers

El domingo pasado empecé y el lunes terminé Losers, una serie documental que hizo Netflix de 8 capítulos que duran 30 minutos cada uno –discusión aparte: el mejor tiempo posible para una serie–. Losers trata sobre deportistas “perdedores” que, por un motivo u otro, encontraron la fama y el éxito medio por izquierda. El primer episodio, por ejemplo, cuenta la historia de Michael Bentt, un camepón de peso pesado que odiaba boxear con el alma porque su padre, abusivo y golpeador, lo había obligado a hacerlo. Después de una pelea le dicen que nunca más va a poder pelear porque podría llegar a quedar en estado vegetativo y él, aliviado y feliz, encuentra su verdadera vocación. Cada capítulo es una historia en sí misma. Una serie corta y muy interesante para pasar la cuarentena. Tan buena que te hace interesar hasta por el curling.

Otros links infectados

  1. Los científicos que estudian el suelo están obteniendo una imagen más clara de lo que sucede debajo nuestro por el aislamiento obligatorio
  2. Valen escribió un artículo muy interesante en donde desarrolló cómo la unión entre Google y Apple para crear un sistema para hacer contact tracing no debería eliminar derechos fundamentales. Además, en este cómic también lo explican a la perfección.
  3. Que no podamos vernos en persona porque hay una pandemia cagándonos a trompadas no significa que tengamos que hacer videollamadas por todo. Detalle: amar las videollamadas es muy de boomer. No saber qué es boomer también es de boomer. Ya se está hablando de un zoom burnout y acá dan unos consejos para declinar videollamadas.
  4. Si la pandemia te está jodiendo la manera en la que dormís, no te preocupes porque no estás solo. La respuesta puede ser larguísima, pero también corta, muy corta: el estrés.
  5. Muchos profesionales están encontrándole la vuelta a poder seguir con su laburo durante la cuarentena obligatoria. Algunos peluqueros están diciéndole a sus clientes cómo cortarse a través de videollamadas.
  6. Zoom pasó a ser la manera en la que muchos seguimos “viéndonos”. Bueno, las relaciones también siguen terminando y que te dejen por Zoom parece que ya tiene nombre: zumping.
  7. Un hospital de New York pone “Don’t Stop Believin’” cada cada vez que un paciente se recupera de coronavirus
  8. Interesante cómo las personas están consumiendo noticias a través de YouTube. Ese tipo de contenidos crecieron un 75% en la plataforma.
  9. El sistema de machine learning del MIT muestra que si relajamos las medidas de aislamiento se va todo al carajo
  10. ¿Por qué colocar a los pacientes de COVID-19 boca abajo está salvando vidas?

Links para olvidar la pandemia

  1. ¿Alguna vez viste caminar a una estrella de mar? Es bastante limado
  2. ¿Por qué las personas en Asia tienen los ojos achinados? Tl;dr: debido a las condiciones ambientales durante el final del último periodo glacial
  3. El nene más buena onda que vas a ver hoy
  4. Los zorrinos más buena onda que vas a ver hoy
  5. ¿Cuáles son algunos de los mayores desastres de marketing de la historia?
  6. Inodoros inteligentes que reconocerán tu coso para detectar enfermedades. Qué querés que te diga.
  7. No tenés más que ver este video de 45 segundos para, automáticamente, empezar a sonreír
  8. Pink Floyd, The Grateful Dead, Radiohead y Metallica –nunca voy a dejar de odiarte Lars Ulrich– presentaron material inédito
  9. La historia detrás de una de las fotos pop más famosas: Britney, Paris Hilton y Lindsay Lohan dentro del mismo auto sonriendo muy felices
  10. Si este perrito que le robó unos dientes falsos a su dueño no te hace sonreír, no quiero ser tu amigo

CUR!OUS

Hace poco menos de un año con Valentín estamos haciendo, para el Banco Interamericano de Desarrollo, un newsletter quincenal llamado CUR!OUS. Hasta ahora era privado y solo estaba disponible para empleados del banco. Es un producto que amamos, en el que tocamos temas científicos, tecnológicos, de innovación, creatividad, filosofía y diseño. Como si fuera poco, la identidad de CUR!OUS la hicieron nuestras amigas Valeria Dulitzky y Julieta Ulanovsky, del estudio de diseño ZkySky. Se pueden registrar a CUR!OUS acá y automáticamente van a recibir la última edición.

 

+ FUTURO

Nuevo viernes y nueva edición de FUTURO. En él hablé de cómo Google y Apple se unieron para luchar contra el coronavirus, cómo quedarnos en casa modificó la manera en la que consumimos internet, presenté una nueva sección llamada “tres preguntas a” donde entrevisté a Santi Siri, comenté cómo el aislamiento modificó la manera en la que navegamos por la red y más.

 

+ Cómo dejamos de movernos

La semana pasada publiqué en RED/ACCIÓN un artículo titulado “Cómo cambió la manera de moverse de los argentinos en época de coronavirus”. En él tomé no solo el informe de Google al respecto sino también uno que está llevando a cabo la Universidad de San Martín en relación a la movilidad ciudadana durante la pandemia. Me pareció interesante porque entender cómo nos movemos es clave no solo para permitir que el coronavirus no siga expandiéndose, sino también para volver, lentamente, a vivir la vida que vivíamos hace algunos meses.

 

+ Idea Millonaria

En el último episodio del podcast hablamos sobre cómo funciona Rotten Tomatoes que, a pesar de ser la página de puntuación de películas y series más importante del mundo, su sistema es de lo más extraño. Hablé también sobre el libro de Higa que te comenté más arriba, sobre barbijos, contestamos preguntas y más.

 

+ Bancá a observando

Hay novedades en relación a las formas de pago de la membresía de observando. No solo se puede aportar desde Mercado Pago si sos de Argentina, sino tabmién a través de Mobbex. ¿Qué beneficio tiene esto? Que se puede aportar usando tarjeta de débito. Gol. Además, obviamente, si vivís en el exterior seguís pudiendo usar servicios como Patreon o PayPal.

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