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Por Axel Marazzi

1. Lawrence Ferlinghetti, el beatnik escondido

Lawrence Ferlinghetti no es el más famoso de los beatniks, pero sí es uno de los más importantes. Uno de los más importantes porque no solo fue uno de los poetas más influyentes de la época, sino que fue él quien creó City Lights, la librería y editorial que publicaría algunas de las obras más importantes de esa generación de pendejos reos, vagabundos y faloperos que habitaron en San Francisco en principio pero después en una gran parte de Estados Unidos, en los 40s, 50s y 60s.

Fui por primera vez a San Francisco en mi vida en 2019. Me invitaron para asistir a un evento de tecnología. Después me quedé una semana más de vacaciones en la ciudad antes de irme a New York. No investigué demasiado qué había para hacer. No suelo ser ese tipo de viajeros. Suelo empaparme previamente de la ciudad que voy a visitar. Veo documentales, leo libros, veo series que transcurran en el lugar. Pero con San Francisco no tuve que hacerlo. Ya la sentía un poco mía o, al menos, conocida. Fue, en parte, gracias a los beatniks que la sentía de esa manera. Si bien ellos describieron y vivieron en una ciudad que ya no existe. Ese mundo, de hecho, ya no existe. Igualmente sentía que esas calles todavía mantendrían un poco de esa libertad que detallaban ellos y que era tan extraña en los Estados Unidos de la época.

Lo que hice en esa semana en San Francisco era levantarme temprano y caminar mucho. Siempre tenía un punto final que podía ser el Golden Gate Bridge, el MoMA, las Painted Ladies, o la costa, donde siempre daba para sentarse a tomar una cerveza mirando a la gente hacer ejercicio o a los pescadores. En una de esas caminatas eternas –creo que caminaba algo así como 20km por día– me crucé, sin querer, con City Lights, la librería que Ferlinghetti fundó en 1953.

La librería, tranquila y muchísimo más vacía de lo que imaginaba que iba a estar, es un santuario beatnik. Sus libros y sus fotos están por todos lados. Quienes formaron parte de este movimiento, de alguna manera, viven en City Lights. La librería tiene dos pisos. En la planta baja es una tienda más convencional y el segundo piso es un lugar mucho más relajado con sillas para sentarse a disfrutar de alguna de las publicaciones que te parecieron interesantes. De ahí salió una postal que tengo en mi biblioteca de, justamente, Ferlinghetti.

Puede parecer una exageración escribir que Ferlinghetti fue uno de los beatniks más importantes, pero no es una exageración. Su influencia en la obra de la época fue espectacular y, de hecho, fue City Lights la editorial que publicó Howl and Other Poems, uno de los libros más controvertidos e importantes para el movimiento de la época. Howl and Other Poems, escrito por Allen Ginsberg, fue casi tan importante para la escena de la época como el mismísimo On The Road, de Jack Kerouac. Haber publicado esa recopilación de poemas hizo que arrestaran a Ferlinghetti y lo acusaran de obscenidad.

Fue él, a través de City Lights, una de las personas que logró democratizar la literatura. Abrirla a un mundo nuevo y publicar a personas que antes eran relegadas por la sociedad, quienes eran olvidados, ignorados por el mainstream. Él publicó a quienes todos miraban de reojo.

¿Por qué cuento esto? Porque Ferlinghetti murió esta semana a los 101 años. Le dio a la cultura todo lo que podía y más, pero igualmente se lo va a extrañar.

2. Güey

Soy fanático de los tacos. Mal. El motivo más grande por el cual quiero volver a la Ciudad de México es para poder, primero, pasear por una de las ciudades más lindas que conocí y, segundo, poder parar en casi cualquier esquina a comer unos taquitos con una Modelo Especial al paso y seguir mi camino. Por eso cada vez que alguien me recomienda una nueva taquería en Buenos Aires no suelo tardar en ir.

Hace un mes y medio abrió Güey, un nuevo restaurante en el límite entre Belgrano y Núñez. La ubicación, al lado del bajo nivel, y medio escondido, le brinda un encanto único a la esquina en donde antes funcionaba un maxikiosco.

El funcionamiento es muy del estilo de los carritos donde venden tacos en México: hay algunas mesas en la calle que nadie controla. Funciona por orden de llegada y todo es, levemente, organizado por los clientes que se preguntan entre ellos si están esperando para sentarse, si esa mesa está libre o si una silla está libre. No hay listas de espera. Si llegas y ves una mesa libre, esa mesa puede ser tuya. Si llegas y no hay mesas libres, quizás puedas usar una silla de mesita o quizás simplemente disfrutar de los taquitos parado mientras te tomas una cerveza o un vino de autor.

Todo el local está a la vista y la carta es super reducida, pero riquísima. De hecho tiene tres opciones de tacos: dos clásicos (el suadero y el cochinita pibil) y una creación original como el de molleja. Los probé a los tres y los tres son exquisitos.

Todo con una onda increíble por parte de los mozos y quienes atienden y música copada de fondo como los queridos Los Ángeles Azules.

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3. El Hilo Conductor

Ya lo dije muchísimas veces. Recibo y leo decenas de newsletters a la semana. En parte porque trabajo de eso y en parte porque es el medio que elijo para informarme. Me atrae que sea atemporal, sin tanto ruido y que sean productos, al menos los que están bien hechos, a los que decidí de manera consciente suscribirme. No por nada existe observando. Aposté hace años al formato porque amo el correo electrónico, amo que los errores queden para siempre como sucede en el papel, me gusta que funcione solo con texto y que las imágenes queden relegadas sin siquiera poder embeber un video o audio.

Pero como dije hace algunas ediciones cuando recomendé Pantano, no suelo encontrar newsletters que me apasionen. Sea como sea, siempre hay joyas que valen la pena y El Hilo Conductor, hecho por Malena Rey para Cenital, es una de esas joyas únicas. Malena tiene, primero, una pluma envidiable que permite llevarnos a través de recomendaciones que convierte en relatos y, segundo, una cultura con la que pocas veces me crucé. Recomienda una cantidad de libros, películas, series y música que cada vez que abro uno de sus correos para disfrutarlos termino con mi lista de novelas para leer completamente estallada.

Es un newsletter 100% cultural donde la autora elige una temática por edición y la desarrolla a través de diferentes obras artísticas. La última tuvo que ver, teniendo en cuenta la invasión de mosquitos que hubo en Buenos Aires, con nuestros enemigos alados, pero también tuvo ediciones dedicadas al mar, a la importancia del subrayado en nuestros libros, al caminar, al pasado, a la juventud.

Si te gustan los libros, si te sentís atraído por la música, por el cine o las series, El Hilo Conductor es probablemente uno de los mejores lugares donde podés ir para disfrutar de todo eso. Espero que te guste como a mí.

Disclaimer: junto con Valen trabajamos para Cenital, sobre todo desarrollando lo que tiene que ver con los newsletters. Aunque todo lo que escribí acá arriba sea 100% sincero y El Hilo Conductor uno de mis newsletters preferidos del mundo, creo que no estaba demás aclararlo.

4. Daft Punk

Daft Punk se convirtió en parte del sonido de nuestra generación. El dúo francés detrás de los robots estuvo activo por 28 años, lanzó temas que son completamente únicos y fueron pioneros de un estilo musical que hoy se convirtió en mainstream pero que era increíblemente novedoso cuando ellos nacieron. Esta semana nos enteramos que se separaban y lo hicieron como solo ellos saben hacerlo: a través de un epílogo donde se transmite la tristeza del fin.

En el video se puede ver al robot plateado “pedirle” a su compañero que active la autodestrucción. Después de la explosión el robot que queda desaparece caminando en el horizonte hacia el sol, solo, sin su compañero de toda la vida.

Se los va a extrañar mucho.

5. Nuestro valioso tiempo

Esta es muy cortita y al pie, pero me parece interesante para entender cómo funcionan las compañías de tecnología. Todas, absolutamente todas las empresas de entretenimiento que existen en el mundo, están constantemente luchando por nuestro tiempo. Podemos comparar a empresas que parecieran que están en las antípodas, como podrían ser Spotify o Fortnite, pero que en realidad no lo están.

Y escribo sobre esto porque esta semana se empezó a hablar sobre cómo Spotify tenía entre ceja y ceja a Clubhouse, la nueva red social del momento, pero no es lo único que está mirando, sino que también tiene en vista el mundo del gaming. Esto fue lo que dijo el CEO de Spotify:

”Andy Grove, el [ex] CEO de Intel, dijo hace 30 años, ‘Solo los paranoicos sobreviven’, y definitivamente es algo en lo que creo que tenía razón. Presto tanta atención a Clubhouse como a Fortnite, Minecraft o Roblox. Todas las formas de entretenimiento son minutos que [nuestros usuarios] podrían haber gastado escuchando audio. Así que definitivamente le estamos prestando atención”.

No importa si pasas 15 horas por día entre Instagram, TikTok y Spotify. No te voy a juzgar por eso. Estamos juntos en esa. Solo hacélo teniendo en cuenta que esas empresas están constantemente trabajando para mantenernos pegados. No somos dependientes de esas redes porque sí, sino porque hubo y hay muchas personas atrás que están constantemente trabajando para lanzar nuevas features que puedan mantenernos enganchados.

QUOTE

"¿Qué sentido tiene estar con alguien si no te cambia la vida?"

— Alejandro Zambra

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POEMA DE LA SEMANA

Recipe For Happiness in Khaborovsk Or Anyplace

One grand boulevard with trees
with one grand cafe in sun
with strong black coffee in very small cups.

One not necessarily very beautiful
man or woman who loves you.

One fine day.

―Lawrence Ferlinghetti

Outro

Hola, observanditer del bien, ¿cómo estás?

Espero que esta semana haya transcurrido con los menores sobresaltos posibles. La mía fue super. No me puedo quejar. Lo único que me sacó un poco de eje es que esta semana grabamos junto a Valen, como hacemos siempre cada 15 días, el nuevo episodio del podcast de CUR!OUS que, en exclusiva, te cuento que va a tratar sobre el café y la cafeína. Digo que me sacó de eje porque cuando terminamos de grabar nos dimos cuenta que Zencastr, la plataforma que usamos para grabar a la distancia hace años, había tenido un error y había grabado 40 segundos en vez de los 22 minutos que había durado el episodio. Sí, tuvimos que grabarlo otra vez. Pero bueno, no fue para tanto.

Como habrás visto, esta fue la primera edición de observando –creo, porque escribí tantas que no podría asegurarlo– en la que recomendé un lugar para comer. Esta vez abrió el juego Güey, pero estoy seguro que no va a ser el último que recomiende.

Salgo a comer afuera casi todas las semanas. La mayoría más de una vez. Amo la comida, amo la cultura que gira en torno a la comida y amo disfrutar de sabores y lugares nuevos. Así que quizás esto de recomendar lugares para ir a comer se convierta en algo de todas las semanas. Lamentablemente va a tener como epicentro la Ciudad de Buenos Aires, que es donde vivo. Digo lamentablemente porque los suscriptores que vivan en otros lugares se van a quedar un poco afuera, pero bueno, pueden ir guardando los que les gusten para cuando se peguen una vuelta por la ciudad de la furia.

Tengo nuevo setup en casa (la calidad de la foto es malísima, pero me daba fiaca sacar otra). Es la primera vez en mi vida que trabajo con dos monitores: el de la MacBook Pro y un nuevo Samsung que me regalaron. Ya estoy enamorado y no entiendo cómo es que nadie me dijo antes que estaba tan bueno tener dos pantallas.

Me falta solo organizar un poco los cables y comprar un stand para levantar un poco la MacBook y que no me quede tan abajo. Creo que después de eso voy a tener el lugar de trabajo perfecto, al menos para mis necesidades. También de capricho podría comprar un Magic Trackpad, pero no es algo que necesite en absoluto.

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En fin, no te molesto más.

Gracias por leer hasta acá. Posta, es bocha para mí.

Un abrazo,

Axel

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