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Por Axel Marazzi

1. High Fidelity

Hace mucho que no encontraba una serie que me cautivara tanto y que me diera ganas de seguir viéndola. Y es lo que me pasó con High Fidelity, protagonizado por Zoe Kravitz y que está inspirada en el libro del mismo nombre de Nick Hornby.

Leí el libro de Hornby hace muchos años –diría unos diez, ocho como poco– y me cautivó tanto como la serie o la película que fue protagonizada por John Cusack. El motivo por el cual todo lo que está basado en ese libro me cautivó tanto es obvio: si bien se trata de una obra que tiene como eje central las rupturas amorosas y la superación de las mismas, cada página del libro o cada minuto del film o el show es atravesado por canciones. Sus protagonistas son melómanos absolutos que piensan toda su vida en relación a la música, a las letras de esos temas, a la vida de quienes las compusieron.

Y si bien estoy lejísimos de eso, siento que por momentos la música tuvo ese importancia casi absoluta en mi vida. La tiene siempre, pero hay momentos, sobre todo esos momentos más difíciles de atravesar, en los que algunas personas nos refugiamos en las letras y las melodías de algunos temas. Esos momentos en los que escuchás The Smiths o The Cure para enfrentar rupturas o escuchas “Losing My Religion” de REM o “Don’t Stop Me Now” de Queen para ver si logras superar la depresión dominguera.

Es una serie única, como el libro y la película.

2. La estafa de arte más grande de la historia de Estados Unidos

En 1994 una mujer de Long Island entró a Knoedler, una de las galerías de arte más importantes de New York, y le ofreció una pintura que aparentemente era de Jackson Pollock a la presidenta de la institución, Ann Freedman.

La pintura era una obra desconocida hasta ahora del autor estadounidense y no había documentación de la misma publicada anteriormente en ningún lado. Esa misteriosa mujer, desconocida para el mundo artístico hasta ese momento, se trataba de Glafira Rosales quien, durante casi 15 años, le vendió a Knoedler unas 60 obras de artistas icónicos como Rothko, Motherwell, o Diebenkorn. Todas esas obras, que provenían de un supuesto millonario que no quería revelar su identidad y que tenía como vocera a Glafira, tenían la misma característica del primer Pollock que le vendió: obras desconocidas hasta ese momento de los autores en cuestión y que no tenían una procedencia clara.

Así es como empieza Made You Look: A True Story About Fake Art, un documental que me recomendó Valen que se puede ver en Netflix y donde se cuenta la estafa de arte más grande de la historia de Estados Unidos a través de la cual se vendieron decenas de obras que generaron más de u$s 80 millones.

Estas obras habían sido realizadas por Pei-Shen Qian, un artista chino y profesor de matemática que durante años había estudiado en profundidad a algunos de los abstractos más importantes que tuvo Estados Unidos. Y ahí es donde el documental se hace algunas preguntas que me parecen mucho más interesantes que la estafa en sí misma: ¿es la copia de obras artísticas un delito o, como consideran los japoneses, una forma de arte en sí mismo?

Algunos de los cuadros que hizo Pei-Shen Qian y que Glafira le vendió a Freedman estuvieron expuestos en algunos de los museos más importantes del mundo y formaron parte de las más grandes colecciones de arte privadas. Esas obras emocionaron hasta las lágrimas a algunos de los expertos más renombrados del mundo que no pudieron, al menos a simple vista, detectar que esas obras no habían sido hechas por Rothko, Pollock o Motherwell.

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3. Dudar de nosotros mismos

Cité muchas veces al gran Nick Cave en observando, pero sus Red Hand Files nunca me dejan de emocionar y sorprender, por eso voy a hacerlo otra vez.

¿Alguna vez dudas de vos mismo?

Querido Thomas,

La respuesta es sí. Mucho. Mis dudas tienden a manifestarse de repente, ráfagas calientes de vergüenza, y usualmente emergen con una pérdida de la posibilidad de jugar y la desaparición del humor –que también sucede cuando me empiezo a tomar a mí mismo, o a la vida, demasiado en serio. Parece surgir como una respuesta a mi propio sentido de importancia personal. La duda es común a todos nosotros y, sospecho, por incómoda y desagradable que sea, una cierta cantidad puede ser una verdadera fuerza humanizadora, manteniéndonos humildes, vulnerables, con nuestras mentes abiertas y conectados con el mundo.

Pero, por supuesto, debemos permanecer atentos y no permitir que nuestras dudas se vuelvan compulsivas, que nos aprisionen, nos cierren y nos hagan incapaces de avanzar. En esos momentos vale la pena recordar que el mundo puede ser divertido, al igual que nosotros, y no tomarnos demasiado en serio.

Con amor, Nick

4. Uruguay es el mejor país

Hace muchos muchos años un amigo me dijo que mirara Tiranos Temblad. No lo hice. Sí, ya me conocés. Soy Axel, el boludo que te escribe todos los domingos que siempre hace lo que no tiene que hacer. En este caso no haber visto antes ese canal de YouTube increíble.

La verdad es que decidí ver el Especial de 2020 de Tiranos porque lo recomendaron en básicamente todos lados. Para el que vive en un termo como yo y no sabe de qué se trata, Tiranos Temblad es una serie donde Agustín Ferrando Trenchi, su creador, recopila videos donde muestra, con un tono humorístico único y una parsimonia tan característica de nuestros vecinos, acontecimientos y situaciones que suceden en el país.

La serie salió de manera continua hasta 2016 y ahora, lamentablemente, lo hace solo de manera esporádica. De hecho desde 2017 hasta 2020 lo único que publicó Agustín fueron los especiales anuales.

Por favor, miralo, porque te va a alegrar el día y sacar un montón de carcajadas. No recuerdo haberme sentido tan bien viendo un video como cuando vi el especial.

Y que viva lo gratis.

QUOTE

"La música es la mejor forma que conozco de decir las cosas que son difíciles de decir".

— Josh Homme

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Otros enlaces

  1. How many plants: una página ideal para los fanáticos de las plantitas.
  2. Tiré un meme de Street Fighter en Twitter que se viralizó un poco. Si vos también sos población de riesgo –porque solo los viejitos como nosotros entenderíamos ese tipo de memes–, quizás te cause mucha risa.
  3. Un NFT de un pixel gris hecho por el artista Pak se subastó por 1.300.000. Qué querés que te diga.
  4. En High Fidelity se hace mucho alusión a un vinilo de The Man Who Sold The World de Bowie que sale una pequeña fortuna. Me dio curiosidad y busqué cuáles son los vinilos más caros del mundo.
  5. El asteroide que extinguió a los dinosaurios creó la selva amazónica.
  6. Una inteligencia artificial creó nuevas canciones de Kurt Cobain y Amy Winehouse. Es tan espectacular como cringe. Gracias Budita por pasarme el enlace.
  7. My 90’s TV!: Una web que simula ser una televisión y permite hacer zapping. Guarda con el nostalgiómetro.
  8. Un canal de Twitch que transmite gatitos las 24h del día tiene casi 20 mil seguidores.
  9. Interesante charla TED de Eli Pariser sobre las burbujas de filtros. Resumiendo, es la selección algorítmica a través de la cual las empresas nos muestran diferente información dependiendo de nuestros gustos. Si pude parecer algo interesante, también es peligroso para nuestras democracias.
  10. Maca, la diseñadora que hizo las ilustraciones de observando.net, quedó seleccionada entre bocha de ilustradores en un concurso que hizo una empresa preciosa que se llama Jopo. Van a hacer pañuelos con los diseños de los ganadores. Si te pinta, ayudás bocha entrando al link y comentando su usuario: @macarena_gc.
POEMA DE LA SEMANA

body

If I’m entirely honest,
and you say I must be
I want to stay with you all afternoon
evening, night and tomorrow
pressed into you so tightly that we don’t know whose belly made what sound,
whose heart it is that is thumping like that
until I don’t know if the sweat on my chest is yours or mine or ours.

– Yrsa Daley-Ward

Outro

Hola, amis, ¿cómo estás?

Ver High Fidelity me renovó las ganas de tener mi propia colección de vinilos, que hace tiempo vengo pensando en empezarla. No me preocupa tanto la inversión inicial de la bandeja y buenos parlantes, que se hace una vez y ya. El problema es que los discos, al menos en Argentina, salen carísimos (uno cualquiera relativamente nuevo puede estar entre 5 y 7 mil pesos). Me da un poco de fiaca meterme en un hobby tan caro.

Lo que voy a hacer en principio es comprar unos buenos parlantes (hasta ahora siempre usé los de la MacBook o los del Google Home), seguir escuchando a través de Spotify y seguir dejando los vinilos a futuro.

Empecé Fullmetal Alchemist: Brotherhood. Hace tiempo que quería ver alguna serie de animé y los ideantes, como les decímos a los increíbles oyentes de Idea Millonaria, me aseguraron que era de las mejores de la historia. También me hablaron muy bien de Attack on Titan, pero sale la última temporada el año que viene y hace mucho que se está esperando, así que mejor la veo cuando esté completa para no quedarme recontra manija. Por ahora solo vi unos diez episodios de Fullmetal Alchemist: Brotherhood y la verdad es que viene bien y me gusta que tenga un poco de filosofía, religión, ciencia. Ya te contaré cómo sigue.

Esta semana grabar Idea Millonaria empezó siendo un poco caótico y terminó siendo increíble. La parte caótica fue porque con Valen usamos como servidor de streaming una vieja PC de él que tiene hace como diez años y se la bancó increíble todo este tiempo pero el miércoles empezó a glitchear y reiniciarse.

Intentamos volver a prender el stream un par de veces mientras los ideantes se recontra coparon y se quedaron esperando a ver si podíamos hacerlo funcionar pero terminamos desistiendo y a Valen se le ocurrió hacer una que terminó siendo increíble: usar el canal de Telegram de Idea Millonaria, que tiene una opción que funciona de la misma manera que Clubhouse, para stremear la grabación del podcast como hacemos en Twitch pero solo en versión audio. Se coparon un montón de personas que nos escucharon y comentaban lo que decíamos a través del chat y, como si fuera poco, después se sumaron dos oyentes que ya son amigos de la casa a charlar y comentar un poco sus vidas. De paso, ya pueden escuchar el último episodio en su plataforma de streaming favorita.

En otro orden de cosas, estoy de a poco metiéndome en el fantástico mundo de David Bowie. Es un artista que siempre me interesó y, obviamente, conozco sus canciones más famosas, pero ignoro prácticamente toda su vida y obra. El tema es que como tiene tantas cosas hechas, siempre me apabulló un poco. No sabía por dónde empezar. Esta semana decidí meterme de a poco, total hay tiempo. Ya te contaré en algunas semanas qué me parece. Si, también parte de lo que generó High Fidelity, claro.

Bueno, resulta que estuve escribiendo este outro por partes (un día un poco, otro día otro poco) y me acabo de dar cuenta mientras corregía el newsletter que me quedó eterno mal. Perdón por eso.

Te dejo ir a vivir, pero no sin antes pedirte que, si te copa lo que hago, lo recomiendes. Y si te copa bocha mal, podés colaborar ayudándome aportando guita mensualmente por menos de lo que sale una birra o comprarme un cafecito.

Gracias, posta.

Axel

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