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Por Axel Marazzi

1. Druk

El acto de encontrar qué película ver puede darse de dos maneras: rápidamente ubicás una que te llama la atención, le das play y disfrutás del hallazgo o entrás en un espiral descendiente hasta las profundidades de los servicios de streaming que pagás hasta que pasa más de media hora, no encontras nada y o desistís o ves cualquier boludez.

La última vez que nos tiramos en el sillón a ver una peli se dio, por surte, la primera. Llegamos a Druk, un film que, en principio, no me hubiera atraído porque es dinamarqués y me da un poco de fiaca ver producciones que no sean o en inglés o en castellano, pero en ella actúa el único e inigualable Mads Mikkelsen, quien interpretó a Hannibal en la serie de TV, así que le dimos play.

En Druk, que según Google Translate se traduce como “consumo excesivo de alcohol”, un grupo de amigos, durante un cumpleaños y después de darse cuenta que tienen una vida aburrida y monótona, deciden empezar a consumir un poco de alcohol mientras trabajan porque hay un psiquiatra que dice que tener un 0.05 de alcohol en sangre mejora las capacidades de las personas haciéndolos más relajados y creativos.

Todo comienza de manera espectacular. No solo ellos pueden volver a disfrutar de su vida sino que las personas con quienes se relacionan también. El protagonista vuelve a tener relaciones con su pareja, se va de vacaciones con sus hijos, se conecta con sus alumnos. El problema es que sabemos cómo terminan las historias de consumo constante y diario de cualquier droga: mal.

Lo que pasa a medida que avanza el film podemos imaginarlo: la dependencia generada por el alcohol interfiere en la vida personal, social y laboral de los protagonistas.

Pero la profundidad de la película no termina ahí, porque si bien esa es la trama principal, lo que nos muestra es la intención de un grupo de personas de dejar de funcionar en piloto automático, de dejar de simplemente estar sentados esperando la muerte por haber dejado atrás los momentos más felices. De poder volver encontrar las ganas de vivir incluso cuando las cosas alrededor se desmoronan.

2. The Staircase

Esta semana arranqué The Staircase, la miniserie de HBO que está basada en un caso real en el que el escritor Michael Peterson fue acusado de haber matado a su mujer, Kathleen Peterson. No puedo creer lo buena que está, los giros que tiene y cómo te mantiene pegado a la TV queriendo ver un episodio tras otro.

Es muy complicado hablar del show, porque potencialmente todo es un spoiler, pero se trata de un policial clásico al que se le suma que realmente todo lo que sucede pasó realmente. Un tipo, famoso por ser escritor, que llama al 911 desesperado diciendo que su mujer se cayó de, adivina adivinador, la escalera. La policía llega al hogar, ve algunas cosas raras y determina que se trata de la escena de un crimen. ¿El principal sospechoso? Michael.

A todo este tema complejísimo se suma que la familia de Kathleen y Michael es una familia ensamblada. Ambos tienen hijos de parejas anteriores que se llevan super y se tratan con un amor increíble, pero algunas de esas relaciones, después de la muerte de Kathleen, empiezan a oscurecerse un poco con dudas y acusaciones que van complejizándose a medida que avanza la serie.

Hacía un montón que una serie no me parecía tan interesante como The Staircase.

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3. 1915

Una de las cosas que más me gusta de vivir en la Ciudad de Buenos Aires es que nunca no hay un plan interesante para hacer. Con una googleadita veloz rápidamente podemos terminar o en un restaurante de la hostia, o en un recital de una banda que garpa, o en el teatro viendo algunos de los mejores actores del país. Y la lista podría seguir varias líneas más.

Es lo que nos pasó el otro día con Maca. Era viernes, yo había vuelto de un evento muy feliz, pero muy cansado, y decidimos preparar nuestro plan de sábado a la noche. Empezamos a googlear un poco qué opciones teníamos y encontramos que a solo cuadras de casa, en Niceto, iba a tocar 1915, esta bandita de la que ya hablé varias veces que hace un pop rock muy bailable y que recuerda, por momentos, a The 1975 –¿será que pensaron en ellos para su nombre?–, Parcels, Bandalos, El Zar y todo ese movimiento indie local que explotó tanto en los últimos años.

Los pibes son unas bestias. No por nada su último disco, Los años futuros, fue nominado a Mejor álbum de rock alternativo en los Premios Gardel (lo ganó la única e inigualable Barbi Recanati).

Niceto es un espacio que no me gusta cuando tocan bandas que un poco ya la pegaron. Es un lugar chico, sin demasiados sitios para “ver de lejos” y donde terminás o casi viéndolo desde la entrada o todo apretujado. Estoy un poco viejo, y ya no estoy para apretujarme así que lo vi casi desde la entrada. Igual, la pasé increíble. Los integrantes de la banda le ponen una onda preciosa al show que, además, es una seguidilla de hits. Eso no me deja de sorprender. Es muy raro ver una agrupación que tenga tantos hitazos.

Si no conocés 1915 y querés entrarle, arrancaría por “Los Años Futuros”, “Prisma”, “Policía” o “Extranjero”.

QUOTE

"Una mentira que nos eleva es más querida que diez mil verdades".

— Aleksandr Pushkin

Otros enlaces

  1. Sunday Nobody es un artista espectacular que no conocía hasta que Mica me pasó este laburo que hizo. Para lograrlo tuvo que cortar 386 stencils de los ositos que terminaron convirtiéndose en una espectacular animación.
  2. DALL·E es la sensación del momento en el mundillo de la inteligencia artificial. Un algoritmo que puede dibujar lo que sea que le pida el usuario con resultados espectaculares. En este hilo un diseñador le dijo a la tecnología que dibujara zapatillas en colaboración con diferentes artistas. El resultado me parece alucinante.
  3. Bo Burnham, quien tuvo un éxito brutal con Inside, lanzó las tomas que quedaron afuera del especial a través de YouTube.
  4. Estudiantes neozelandeses de una escuela despiden a un profesor con un haka conmovedor.
  5. Harari y Slavoj Žižek dicen que estamos por entrar en la era de la post naturaleza.
  6. “Running Up That Hill” es un temazo absoluto de Kate Bush que explotó gracias a la nueva temporada de Stranger Things. Al menos tiene algo copado todavía la serie: su soundtrack.
  7. Una inteligencia artificial dibujó pixel art de diferentes películas. Vos tenés que adivinar de qué film se trata.
  8. Un gatito que se quiere tomar el palo. Me representa.
  9. Si te tienen que decir que una silla no está embrujada es porque hay fantasma encerrado, clarísimo.
  10. La mezcla perfecta entre He-Man y el Gauchito Gil existe.
POEMA DE LA SEMANA

Bueno, vamos a ver…

Bueno, vamos a ver un poco cómo florecés
y te abrís, de qué color te salen los pétalos
y cuántos pistilos tenés, qué trucos
adoptás para esparcir tu polen y repetirte,
si sos de floración violenta o lánguida,
con qué porte e inclinación te presentás,
si morís empapada o toda seca:
dale, vos florecé que yo te miro.

– Patrizia Cavalli

Outro

Hola, ser humano del bien, ¿cómo va? Yo super. Despertando de la siesta del sábado después de haber hecho una bolognesa que estaba, humildad aparte, espectacular.

El sábado va a terminar con unas birras con amigos, así que nada puede salir mal (siempre y cuando consigamos lugar adentro porque con el frío que hace prefiero parar un colectivo con la frente antes que comer al aire libre).

Como quizás te diste cuenta, observando la semana pasada no salió. Todavía me estoy acomodando un poco. Estoy muy contento por haber arrancado mi nuevo trabajo, pero vengo de unas semanas cargadas.

Mi trabajo consiste en desarrollador chatbots conversacionales. Hacer la investigación previa relacionada a su personalidad y, después, escribir los textos con los que va a interactuar el usuario.

La idea es que todo sea lo más fluido posible y que las personas que los utilicen puedan resolver consultas, hacer trámites o solucionar inconvenientes a través de, por ejemplo, WhatsApp. Si bien mi trabajo tiene que ver con la parte textual, estoy en constante contacto con desarrolladores y expertos de diferentes áreas. En pocas palabras, estoy aprendiendo sin parar. Me resulta apasionante.

A días de haber arrancado, un banco hizo un evento sobre UX abierto a la comunidad donde arreglamos para ir con varios de mis nuevos compañeros. Las charlas estuvieron geniales, y haber podido desvirtualizar (creo que no te había contado que todo es 100% remoto) todavía más.

Bueno, yo te dejo porque tengo que levantarme a pegarme una ducha y ponerme lindo para ir a tomar algo. Como siempre te digo, observando es gratis, pero no barato. Si querés podés colaborar aportando mensualmente, comprándome un cafecito o compartiéndolo en tus redes sociales para que llegue a más gente.

Te mando un abrazo.

Gracias por llegar hasta acá,

Axel

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