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Por Axel Marazzi

1. Inside

No me gustan los musicales y no suelen darme ganas de ver shows de stand up, por ese motivo sentí que no me iba a gustar demasiado Inside, el nuevo especial que hizo Bo Burnham para Netflix. Pero vi a tantas personas de las que respeto muchísimo su gusto compartirla en redes sociales que decidí darle una oportunidad. Y no puedo enfatizar lo bueno que es. No solo porque revela un talento único de Bo, sino por cómo lo hizo y cuáles son los temas que toca a través del especial.

Bo, como la mayoría de todos nosotros, sufrió profundamente la pandemia. Sobre todo el comienzo, donde la posibilidad de salir de nuestros hogares era casi inexistente más que para hacer las compras del día a día. Bo se propuso una cosa: hacer este especial él solo y grabarlo completamente en su pequeño departamento.

Cada una de las escenas que vemos en Inside fue capturada por él mismo a través de una pequeña cámara de fotos profesional y toda la música que podemos escuchar y chistes fueron escritos por él sin la ayuda de absolutamente nadie. No solo eso. La edición también va por su cuenta. Por eso al principio del especial explica que por ese motivo no veremos cambios fluidos entre escena y escena sino cortes bruscos que se podrán generar en cualquier momento.

El resultado es una crítica graciosa y despiadada a nuestra sociedad completa. Al sistema capitalista, a las redes sociales y quienes las habitamos, a las empresas que nos mantienen enganchados a ellas, a los gobiernos, a las familias. A prácticamente todo lo que podamos imaginarnos que estuvo en escena en los últimos años y, de alguna manera, nos atravesó.

Bo es un actor, comediante, escritor, actor y director que no conocía demasiado y solo recuerdo por su actuación en Promising Young Woman, película de la que te hablé hace poco. Su mirada, aguda y potente para analizar no solo la realidad sino para hacernos reír y pensar es única y Inside es un especial obligatorio de ver.

2. Niños en la narcozona

“Mi papá te va a venir a matar a la salida. Tiene una AK-47”, le dijo un nene de cinco años a su maestra porque ella lo había retado y le había pedido explicaciones de por qué le había querido clavar un palo filoso a un compañero en el vientre.

Esa escena, que parece sacada de una película, es tomada de un minidocumental del New York Times que se llama Niños en la narcozona y donde se cuenta cómo es crecer en una ciudad que está tomada por narcos, donde los chicos tienen o un hermano o un padre que vende, que es sicario o que responde de alguna manera a un cartel.

Duro por donde se lo mire, muestra cómo es no solo la vida de los más chicos que tienen como héroes a aquellos criminales a quienes quieren no solo parecerse, sino superarlos, sino también de los maestros que no pueden siquiera reprobar a esos chicos porque pueden terminar muertos en mano de las familias narcos.

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3. El merchandising de los museos

Disfruto mucho de visitar museos aunque sé poco y nada de arte. Mi relación con las pinturas, esculturas o cualquier otra obra artística que podamos encontrar en un museo se reduce a si una obra me gusta y me genera algo. Si sucede, la disfruto. Si no sucede, sigo de largo en busca de otra que sí lo haga. Y así es como recorro los museos que he visitado, sin conocer demasiado las historias detrás de esas obras y en la búsqueda del despertar de uno u otro sentimiento.

Y algo que siempre me resultó curioso es cómo deciden los museos el merchandising que venden. Por qué elegir la obra de la ola de Hokusai, llamada La gran ola de Kanagawa, y no La urraca, de Monet, pero, sobre todo, por qué cuando deciden poner a la venta merchandising de La gran ola de Kanagawa lo llevan al extremo y terminamos encontrando, en el mismo espacio, relojes, bufandas, tote bags, libros, anotadores, lapiceras, postales y lo que se nos ocurra de esa misma obra. ¿Por qué no variar un poco? ¿Por qué no expandir los horizontes?

La respuesta tiene nombre y se llama efecto de mera exposición. El fenómeno psicológico se puede explicar fácilmente con una canción. ¿Viste que hay temas que no nos gustan a la primera escucha pero después de haberla escuchado varias veces empezamos a encontrarle la vuelta y te termina gustando? Bueno, ese es el efecto de mera exposición. Como su nombre lo indica, con solo exponernos en repetidas ocasiones ante un tema en particular empezamos a disfrutarlo. Esto también se relaciona con el principio de familiaridad y ahí es donde entra en juego el merchandising de los museos en particular, pero de cualquier otro espacio en general.

Ver una obra extrapolada a decenas de objetos de uso cotidiano hace que nuestro cerebro interprete que esa obra es importante. Y cuando compramos uno de esos objetos y nos lo llevamos a nuestros hogares, al verlo todos los días, ese efecto de familiaridad continúa creciendo. Si todos los días tomamos un café en una taza que tiene La gran ola de Kanagawa nuestro cerebro va a continuar dándole importancia a esa obra en particular.

Por ese motivo hacer merchandising de obras que ya son famosas en el imaginario popular ayuda mucho y por ese motivo, tanto dentro como fuera de museos, vemos cómo las obras de Frida Kahlo, Picasso, Van Gogh, Klimt, Hopper, Rembrandt, Munch, Yayoi Kusama o Duchamp son las protagonistas de prácticamente cualquier objeto que podamos imaginar.

4. Great Art Explained

Siempre digo que soy un profundo ignorante en lo que respecta al mundo del arte, pero esa ignorancia de alguna manera me mueve a intentar informarme y siempre estar buscando artículos, libros o videos que me hagan entender por qué algunas obras, incluso sin saberlo, nos llegan tan profundo y nos hacen sentir cosas tan personales o únicas.

Y en esa búsqueda hace algunas semanas me crucé con Great Art Explained, un canal de YouTube que hace lo que indica su nombre: explica grandes obras artísticas en poco tiempo y de una manera simple, pero sin dejar dejar de entrar en la profundidad de la obra en sí. Empecé consumiendo el canal a través del video que hizo el autor del David de Miguel Ángel, obra que vi hace muchos años cuando fui de viaje a Europa y con la primera obra que me emocioné profundamente y a la que no pude sacarla vista de encima durante minutos.

Y pasaron muchísimos años hasta que, gracias a un video con el que me topé en YouTube, entendí algunos de los motivos por los cuales no podía sacarle los ojos a esa escultura inmensa de más de 5 metros y más de 5500 kilos que está en la Galería de la Academia, en Florencia.

Los videos de Great Art Explained, que no duran en general mucho más de 15 minutos cada uno, son una joyita. Cada uno de ellos es un diamante repleto de información que abre la curiosidad para que después nosotros sigamos investigando por nuestra cuenta y recorriendo un mundo tan lindo como inabarcable como es el mundo del arte.

QUOTE

"La mediocridad es como una mancha en tu remera. Nunca se va".

— Haruki Murakami, Dance Dance Dance

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Amarme no es fácil,
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– Donte Collins

Outro

Hola, amis del bien, ¿cómo estás?

Yo estoy escribiendo esto el sábado a la mañana. De fondo suena la canción “Bossanova” de Zenon Pereyra y Ainda, que no tiene nada de Bossanova, pero que es preciosa, así que quizás quieras escucharla. Afuera está nublado y, al mediodía, planeo hacer paella (tengo que empezar a comer más pescado y derivados para que en mi dieta no sea todo carne vacuna), así que todo indica que voy a terminar durmiendo esas siestas maratónicas preciosas de fin de semana.

¿Viste que te conté que terminé The Office y que había empezado Parks & Rec para sacarme el mal gusto de haber dejado atrás la mejor comedia que vi en mi vida? Bueno, ya me acostumbré a la nueva serie, ya quiero a los personajes y ya puedo decir que es buenísima, así que si sos de esas personas que se sintieron huérfanos después de haber dejado atrás a Dwight, Parks & Rec es sin duda un buen camino a seguir.

Estoy de muy buen humor y no tengo claro por qué. Creo que es porque cada vez veo a más amigos y personas cercanas vacunadas y siento que, de alguna manera, este presente distópico que estamos viviendo está por terminar. De alguna manera siento que estamos empezando a ver la luz al final del eterno túnel que venimos atravesando. Veremos qué pasa los próximos meses. ¿Te imaginás salir a la calle sin barbijo como ya pasa en algunos países como Israel o Estados Unidos? ¿Te imaginás volver a viajar, juntarse a comer un asado con veinte amigos, poder abrazarlos, comer dentro de un restaurante? Me parece ficción y lo anhelo como pocas cosas.

Bueno, no sigo escribiendo porque quiero terminar arriba, que después de todo es domingo y alrededor de las siete de la tarde toca timbre la depre. Como siempre, si querés ayudarme podés hacerlo –y mucho– aportando económicamente. Podés pagar desde lo que sale una cerveza hasta, bueno, hasta lo que quieras, no te voy a frenar. Sino, podés comprarme un cafecito o compartir lo que hago en tus redes sociales así llego a más personas.

Te deseo lo mejor,

Axel

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