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Recopilación de links que podrían interesarte

Por Axel Marazzi


Canción de la semana: Gallant – Weight in Gold

1. Internet seguirá funcionando

En las últimas semanas internet pasó a ser muy, muy importante. Ya lo era, sin lugar a dudas, pero en una época en la que pasamos a estar aislados de manera obligatoria debido a la pandemia, muchos empezamos a trabajar 100% desde casa y pasamos a hacer cosas que antes hacíamos esporádicamente –o nunca– mucho más seguido: jugamos videojuegos, vemos streaming, hacemos streaming, pasamos tiempo en redes sociales, navegamos constantemente, vemos videos de personal trainers enseñándonos a hacer ejercicios con elementos que tenemos a mano. Casi todo lo que hacemos, de una manera u otra, pasa por internet. Es entendible por qué muchas personas empezaron a decir que internet podría empezar a sufrir cortes o funcionar mal. De hecho, hasta Mark Zuckerberg dijo que estaba haciendo todo lo posible para que sus servicios no tuvieran inconvenientes.

Por este motivo es clave separar dos cosas: primero lo que es internet y segundo lo que son los servicios que la hacen, por decirlo de alguna manera, interesante. Te voy a dar un ejemplo que me pasó personalmente durante la semana. Zencastr es una plataforma para grabar podcasts a la distancia. Es la que usamos para grabar Idea Millonaria con Valentín cuando no podemos hacerlo cara a cara. Siempre funcionó bien. Nunca tuvimos ningún problema. Hasta el miércoles de la semana pasada. ¿Qué estaba pasando? Hay tanta gente aislada que hace podcasts que empezaron a utilizarla para seguir haciendo sus programas. Tiene lógica que el servicio dejara de funcionar. Después de todo siempre estuvo preparado para soportar a N cantidad de personas y esta vez lo estaban usando N*100. Servicios como ese, como Zoom, como WhatsApp, Facebook o Instagram, sí pueden llegar a funcionar mal. Pueden sufrir caídas momentáneas. Pero eso no significa que internet como un todo vaya a hacerlo. Internet fue construida de una manera increíblemente robusta, resistente y resiliente. Fue especialmente construida para soportar este tipo de picos en su uso. Y si bien Zuckerberg, el CEO de Zencastr o el de Zoom quizás tengan un poco de temor que sus servicios sufran caídas momentáneas, hay expertos que aseguran que eso no pasará y que la red soportará esta pandemia.
 

2. La era de la post-privacidad y la solidaridad

El mundo cambiará. La pandemia que estamos atravesando pasará y la mayoría de nosotros viviremos. Pero lo que quedará será completamente diferente. ¿Cómo cambiará la cultura, la política y la economía después del temblor? ¿Qué pasará con nosotros como sociedad? ¿Cómo nos relacionaremos? ¿Cómo, a fin de cuentas, viviremos? Pero más importante, ¿cómo cambiará la vigilancia constante de los gobiernos sobre sus ciudadanos? Ya sabemos que en países como China esto está llevado al extremo. El Partido Comunista, a través de poderosos algoritmos, "lee" cada cosa que escriben y "ve" cada cosa que hacen sus ciudadanos gracias a apps como WeChat. Esa vigilancia masiva y constante logró que el país asiático sea uno de los pocos en el mundo que haya logrado controlar el coronavirus. Básicamente porque saben dónde están constantemente sus ciudadanos. Hoy nadie critica esas medidas o, al menos, se entiende por qué se están llevando a cabo: salvar vidas. Pero, ¿qué sucederá cuando todo esto pase? ¿Qué pasará cuando diferentes gobiernos del mundo intenten seguir aprovechándose de la vigilancia masiva? ¿Qué pasará cuando la filtración masiva de datos que generó Cambridge Analytica sea recordada como algo inocuo en comparación a lo que se viva? Todo esto es lo que intenta responder Yuval Noah Harari en un artículo titulado "El mundo después del coronavirus".

Uno de los problemas que enfrentamos al determinar dónde estamos parados en la vigilancia es que ninguno de nosotros sabe exactamente cómo estamos siendo vigilados y qué nos depararán los próximos años.  La tecnología de vigilancia se está desarrollando a una velocidad vertiginosa, y lo que parecía ciencia ficción hace 10 años son hoy viejas noticias.  Como experimento mental, considere un gobierno hipotético que exige que cada ciudadano use un brazalete biométrico que monitorea la temperatura corporal y la frecuencia cardíaca las 24 horas del día.  Los datos resultantes son atesorados y analizados por algoritmos gubernamentales.  Los algoritmos sabrán que estás enfermo incluso antes de que lo sepas, y también sabrán dónde has estado y a quién has conocido.  Las cadenas de infección podrían acortarse drásticamente e incluso cortarse por completo.  Tal sistema podría detener la epidemia en cuestión de días.  Suena maravilloso, ¿verdad?

La desventaja es, por supuesto, que esto le daría legitimidad a un nuevo y aterrador sistema de vigilancia.  Si sabe, por ejemplo, que hice clic en un enlace de Fox News en lugar de un enlace de CNN, eso puede enseñarle algo sobre mis puntos de vista políticos y tal vez incluso mi personalidad.  Pero si puede controlar lo que sucede con la temperatura de mi cuerpo, la presión arterial y la frecuencia cardíaca mientras veo el video clip, puede aprender qué me hace reír, qué me hace llorar y qué me enoja.

Es crucial recordar que la ira, la alegría, el aburrimiento y el amor son fenómenos biológicos al igual que la fiebre y la tos.  La misma tecnología que identifica la tos también podría identificar las risas.  Si las corporaciones y los gobiernos comienzan a cosechar nuestros datos biométricos en masa, pueden llegar a conocernos mucho mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos, y no solo pueden predecir nuestros sentimientos sino también manipularlos y vendernos lo que quieran, ya sea un producto  o un político  El monitoreo biométrico haría que las tácticas de piratería de datos de Cambridge Analytica parecieran algo de la Edad de Piedra.  Imagine a Corea del Norte en 2030, cuando cada ciudadano tiene que usar un brazalete biométrico las 24 horas del día.  Si escuchas un discurso del Gran Líder y el brazalete recoge los signos reveladores de ira, estás listo.


3. Occidente vs Oriente: ¿Cómo encara la pandemia cada sociedad?


Byung-Chul Han, un filósofo surcoreano que reside en Alemania, analiza por qué la sociedad europea está colapsando ante la pandemia y la asiática no. Así como Harari, va por el lado de la vigilancia masiva y el control absoluto de los estados más autoritarios.
En comparación con Europa, ¿qué ventajas ofrece el sistema de Asia que resulten eficientes para combatir la pandemia? Estados asiáticos como Japón, Corea, China, Hong Kong, Taiwán o Singapur tienen una mentalidad autoritaria, que les viene de su tradición cultural (confucianismo). Las personas son menos renuentes y más obedientes que en Europa. También confían más en el Estado. Y no solo en China, sino también en Corea o en Japón la vida cotidiana está organizada mucho más estrictamente que en Europa. Sobre todo, para enfrentarse al virus los asiáticos apuestan fuertemente por la vigilancia digital. Sospechan que en el big data podría encerrarse un potencial enorme para defenderse de la pandemia. Se podría decir que en Asia las epidemias no las combaten solo los virólogos y epidemiólogos, sino sobre todo también los informáticos y los especialistas en macrodatos. Un cambio de paradigma del que Europa todavía no se ha enterado. Los apologetas de la vigilancia digital proclamarían que el big data salva vidas humanas.
Es un ensayo largo, pero profundamente interesante no solo sobre la pandemia y cómo las diferentes sociedades la están llevando adelante, sino también sobre el futuro.
 

4. El futuro de la humanidad


Una de las cosas que no paro de preguntarme constantemente –y que, de hecho, es un pensamiento al que intento escaparle porque por momentos me invade la ansiedad– es cómo será nuestra vida después de la pandemia. ¿Volverá a ser todo como antes? Es una respuesta que, en parte, me dio un artículo escrito por Gideon Lichfield para la revista del MIT. Hasta ahora hay un consenso a nivel global que lo que hay que hacer es aplanar la curva. La única forma que se encontró en sociedades occidentales para eso es el aislamiento social y la intención es no colapsar los hospitales. La idea es que la epidemia avance a un ritmo más lenta hasta que suficientes personas se hayan contagiado y así se logre la inmunidad de grupo –esperando que esa inmunidad dure años, porque todavía nadie lo sabe–, que es algo de lo que escribí la semana pasada, o hasta que se de con una cura o vacuna –para eso tardarán entre un año y año y medio–.

El tema es que mientras que haya todavía personas con el virus los brotes seguirán ocurriendo. Es lo que está pasando en la actualidad. Entonces, ¿qué pasará con nuestra cotidianidad? Todo indica, al menos según los del Imperial College de Londres, que habrá aislamientos obligatorios cada vez que haya un nuevo brote y las unidades de cuidados intensivos se vayan llenando de pacientes. ¿Cuándo terminarán esas medidas de aislamiento? Cuando las unidades se vayan vaciando.
 

5. Tenemos que publicar nuestra vida en Instagram


Las redes sociales se volvieron cotidianas. Dejamos de ver influencers viajando por el mundo, comiendo en los mejores lugares del planeta y viviendo vidas únicas e inigualables. Todos estamos encerrados, aburridos, ansiosos y bastante solos extrañando a amigos, familiares y parejas. Lo bueno es que no estamos solos. Estamos todos en la misma y tenemos que ayudarnos a pasar ese momento tan complejo. Por ese motivo me pareció tan interesante el artículo publicado en The Atlantic escrito por Kaitlyn Tiffany titulado “You Have a Moral Responsibility to Post Your Boring Life on Instagram”.

En una época donde muchos soñamos con salir a tomar una cerveza con amigos, publicar lo que hacemos en nuestras redes sociales es un escape no solo para nosotros, sino también para quienes nos miran. Ver que otro hizo ejercicio, lo que está leyendo o la serie que está viendo nos da la posibilidad de vivir otras vidas. Y eso, incluso cuando hace algunos días era irrelevante para muchos, hoy es nuestra manera de escapar a los metros cuadrados de nuestros departamentos.
 

6. Estamos lejos, pero más unidos que nunca


Estamos atravesando probablemente uno de los momentos más complejos que vayamos a vivir alejados de personas que amamos, con ansiedad, la imposibilidad de salir a la calle y aislados de la vida como la conocíamos. Lo bueno es que estos momentos de introspección dan lugar al nacimiento de movimientos preciosos.

Hoy, gracias a personas que intentan seguir con sus vidas de la mejor manera posible, estamos viendo el nacimiento de festivales de música en vivo, de lecturas de poesía, de cuentos, de conciertos de grandes artistas que tocan desde el living de sus hogares, de actores que leen Shakespeare, de boliches bailables. Todo para que podamos atravesar esta situación alejados los unos de otros, pero más unidos que nunca. Son cosas que te hacen dar cuenta que hay luz al final del túnel, que los humanos no somos tan feos como muchas veces lo imaginamos. Esperemos recordarlo cuando termine todo esto.
 

7. ¿Por qué papel higiénico?


Una de las primeras imágenes que vimos y que relacionamos con el coronavirus es un montón de gente con los carritos de supermercados repletos de papel higiénico. No sé cuál fue tu reacción, pero la mía fue preguntarme por qué. ¿Por qué papel higiénico? Entendería si alguien se lleva decenas de alcoholes en gel o alcohol o toallas desinfectantes o lavandina, pero papel higiénico es algo que me superaba. La principal explicación es por FOMO, el famoso fear of missing out. Vemos que un ciudadano está llevándose decenas de rollos de papel higiénico y pensamos que esa personas sabe algo que nosotros no y eso hace que, por miedo a estar perdiéndonos algo, decidamos actuar de la misma manera. Pero, ¿cuál es el factor psicológico que llevó a varias personas hacer lo mismo en diferentes lugares del mundo? Varios psicólogos coinciden:

Niki Edwards, de la Escuela de Salud Pública y Trabajo Social de la Universidad Tecnológica de Queensland, dijo:
"El papel higiénico simboliza el control. Lo usamos para 'ordenar' y 'limpiar'. Cuando las personas se enteran del coronavirus, temen perder el control y el papel higiénico se siente como una forma de mantener el control sobre la higiene y la limpieza."

Brian Cook, del Proyecto de Participación Comunitaria para la Reducción del Riesgo de Desastres de la Universidad de Melbourne, dijo:
 
Es una pregunta interesante. Mi sospecha es que tiene que ver con la forma en que las personas reaccionan al estrés: quieren un elemento de comodidad y seguridad.


8. Modern Love


No sé vos, pero yo suelo tener etapas. Etapas en las que no paro de leer un segundo, otras en las que dejo los libros y paso a ver series sin parar, otras de películas (aunque estas épocas son muy raras porque no soy muy del cine). La cuarentena me atravesó en una época en la que estoy volviendo a ver series. A través de un servicio que se llama A Good Movie To Watch llegué a Modern Love, un show de solo ocho episodios que recomiendo con todas mis fuerzas.

Lo lindo de Modern Love es que está basada en una serie de columnas que salieron en el Times sobre historias de amor reales y funcionan como cuentos. Cada uno de los episodios, que duran alrededor de 30 minutos, tiene vida propia (menos el último, que ya entenderán si la ven). Empiezan y terminan sin tener relación entre ellos.

Una serie que te hará llorar de tristeza y de felicidad que cuenta historias de amores perdidos, de reencuentros, de soledad, de enfermedad y de vejez.
 

9. Music for Silence


Desde hace dos semanas estoy trabajando desde casa y algo que me está ayudando muchísimo es el nuevo disco Music for Silence, de Nick Murphy, a quien quizás muchos conozcan por su nombre artístico Chet Faker o, también, como el hombre más sexy del universo. Se trata de un álbum instrumental increíble que me acompaña todo el tiempo.

Otros links

  1. people { margin: 6ft; }
  2. Fotos de lugares turísticos completamente vacíos. Relacionado a esto, en un artículo de Wired cuentan la importancia de los fotoperiodistas para documentar este momento de la historia.
  3. Una entrada de Wikipedia increíblemente completa de desinformación relacionada al coronavirus
  4. Cómo Telegram se convirtió en un refugio para los usuarios chinos de WeChat
  5. Estudiantes japoneses hicieron la celebración de graduación de la escuela en Minecraft por el aislamiento obligatorio
  6. No nos olvidemos que romanizar la cuarentena es un privilegio de clase
  7. Estos gobernadores italianos recontra cagando a pedos a los ciudadanos que no cumplen con el aislamiento me dieron vida
  8. ¿Cómo hablar con tus hijos del coronavirus?
  9. El streaming de música podría estar cayendo por el coronavirus. La explicación va por el lado de que en la oficina escuchan más música. Estos gráficos del Gran Alex Barredo lo demuestran.
  10. En otro capítulo de "es imposible pelear contra el New York Times, están demasiado adelante ni tratemos" hizo un artículo único que muestra cómo el virus se escapó de Wuhan.
  11. No, los animales no están volviendo a las ciudades por el coronavirus. Era fake news.
  12. Parece que muchos usuarios se están volcando a Twitter en la época de la pandemia porque sus usuarios diarios aumentaron un 20%
  13. Elon Musk dijo que en sus fábricas están haciendo respiradores
  14. Jared Leto no sabía nada del coronavirus porque estaba meditando en el medio del desierto sin acceso a medios. Lo que es vivir en una nube de pedo.
  15. En una época en la que nadie puede salir de su casa, es el momento del live streaming. Por ese motivo Twitch está atravesando una de sus mejores épocas.
  16. Un hilo que merece ser leído del amigo Joaquín Sánchez Mariño, que es uno de los argentinos que quedó varado
  17. ¿Dónde están los robots delivery cuando los necesitamos?
  18. Trump quiere que Estados Unidos vuelva a la “normalidad” para pascuas. Los del New Yoirk Times hicieron un gráfico que muestra lo que pasaría si eso se cumple.
  19. ¿Cómo trabaja el CEO de Instagram desde su casa?
  20. ¿Por qué respirar dentro de una bolsa de papel sirve para calmar la ansiedad?
  21. El Fortnite finalmente entró en su fase de declive después que salió al mercado del Call of Duty: Warzone, que es un battle royale que está teniendo un éxito espectacular. En busca de conseguir los usuarios que tenían antes, el Fortnite agregó la posibilidad de manejar helicópteros, que es una feature con la que llegó el CoD.
  22. La piratería es nuevamente protagonista después de la vuelta de Popcorn Time
  23. La versión conurbano de la pibita que estudia de la 'lofi hip hop radio - beats to relax/study to'
  24. Google lanzó una app para escuchar podcasts que está muy bien.
  25. Un pibe le mandó un papel higiénico a un amigo con un drone

Autobombo

 

+ FUTURO

Esta semana FUTURO, como todo, también tiene mucho que ver con el coronavirus. Hablé sobre cómo YouTube y Netflix están bajando la calidad de los videos para no saturar la red, lo que están haciendo las tecnológicas durante la pandemia para ayudar, discotecas bailables a través de Instagram, recomiendo una app para meditar, cómo se está usando la inteligencia artificial para luchar contra el coronavirus y varias cositas más.

+ Idea Millonaria

En Idea Millonaria esta semana con Valen hablamos sobre la cuarentena, cómo la estamos llevando, lo que estamos haciendo para no aburrirnos y contamos la historia de uno de los robos más interesantes de la historia que nunca fue resuelto: el que protagonizó DB Cooper cuando secuestró un avión y se tiró en paracaídas.
 

+ Bancá observando

Nueva semana, nuevo garrón. No la voy a hacer muy larga esta semana porque hay un mosquito que está dando vueltas y ya veo que me pica y me termina dando dengue. Si te gusta lo que hago en observando, podés colaborar económicamente con el newsletter. Podés hacerlo por Mercado Pago, por Patreon si estás fuera de Argentina o también por PayPal.

Te mando un abrazo gigante y gracias por leer todas las semanas. Me están quedando ediciones larguísimas, pero creo que son temas interesantes que valen la pena ser compartidos.

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